jueves, septiembre 17, 2009

Aficiones imposibles: adelantar el futuro


Alfonso ha publicado un artículo en el que nos recuerda que esta crisis nos va a llevar a un lugar diferente. Un lugar en el que el conocimiento de las personas será cada vez más importante, con más oportunidades, pero solo para los que tengan ganas de arriesgar. Las seguridades y las certezas están en vías de extinción.

Vamos a un lugar diferente pero no está claro el camino. Los expertos en economía, hablan de tipos de interés, porcentajes de deuda, impuestos, tasas de productividad, etc., pero con los mismos datos, cada uno imagina escenarios diferentes.

Centinel propone un juego: registrar previsiones de futuro para verificarlas en su plazo. La historia de las previsiones fallidas daría para llenar muchas bibliotecas. Pero las previsiones venden, sobre todo si son catastrofistas.

Yo sigo con el recuerdo de mi viaje a la India. Allí la vida es tan dura y contundente que a menudo solo les queda pensar en reencarnarse en algo mejor. Pero crecen los que piensan que es mejor no esperar tanto, cambiar ahora que nunca se sabe lo que nos vamos a encontrar después. Las películas de Bollywood son un buen reflejo de este contraste entre la tradición y pensamientos juveniles.

Renuncio a adivinar el futuro. Con intuir y aplicar alguna de las palancas del presente tengo más que suficiente.

jueves, septiembre 10, 2009

La dignidad del proveedor


El cliente no siempre tiene razón. El proveedor tiene su dignidad, siempre que sus productos y servicios sean valiosos.

Sigo con mi viaje a la India. Son poco habituales los precios fijos, con lo que hay que optar entre aceptar unos precios “para turistas” o regatear. Montar en moto taxi o comprar cualquier objeto implica una negociación a la que no estamos acostumbrados. Somos un monedero andante, lleno de euros; es normal que intenten obtener de nosotros el mayor beneficio.

Pero el hábito de regatear tiene el peligro de no valorar, no aceptar por criterio ningún precio. Nos pasó en un puesto de bisutería, discutiendo por 10 rupias (aproximadamente 15 céntimos de euro) en la compra de unas pulseras muy bellas. Nuestro vendedor nos contesta en un tono entre amable y cabreado “indian prices, good prices”.

Bueno, parece evidente que los clientes no siempre tenemos razón.

martes, agosto 25, 2009

Las creencias de mis vecinos

Este mes de agosto he visitado la India (Rajastan, Agra, Benares y Delhi). Supongo que no es muy original en estas fechas escribir sobre las vacaciones, pero es lo que hay. Escribo solo cuando me apetece y ahora me pide la mente contar algo sobre mi viaje.

La India que yo he conocido, obviamente como turista, es un lugar inmenso desde muchos puntos de vista: por las personas, por sus tradiciones, por sus ganas saltar estas tradiciones, por su comida, por su clima, por el regateo, por la religión, ...

Los dioses y la religión están en todas partes, en los camiones, las estaciones de tren, en todos los rincones de las calles, en los comercios, en las puertas de las viviendas, en la forma de vestir y de actuar de las personas, etc. Recuerdo hace muchos años puertas de viviendas con imágenes del Sagrado Corazón, pero hoy no conozco a nadie que las mantenga.

Para mis ojos y mis oídos de turista extasiado, su religión es un poco diferente; nada es obligatorio ni excluyente, cada persona decide los dioses con los que se relaciona y el modo en que se relaciona; no es obligatorio ir a los templos ni a nadie le parece mal que los demás oren a otros diferentes dioses. La religión es festiva y colorista: al templo se va con ofrendas de comida, con flores, con canciones. Tiene un punto cercano que yo no encuentro en “mis” templos, donde escucho sobre todo exclusiones, amenazas y manifestaciones de culpa.

Tal vez su religión sea el mejor bálsamo para un inhumano sistema de castas, muy presente a pesar de que la constitución india declare la igualdad de todos sus ciudadanos. Pero yo no imagino un país cristiano, árabe o judío en el que se acepten otras creencias distintas, justo en la puerta de al lado. Ni creencias religiosas ni de ningún otro tipo.

PD: La imagen es de un amuleto, habitual en las entradas a las casas. Un elemento más de su sistema de creencias.

martes, junio 23, 2009

La felicidad de las personas en el trabajo



Llevo unos cuantos días sin publicar nada en ese blog. La razón, además del verano, es que no me queda tiempo porque, entre otras cosas, estoy escribiendo un texto largo para Euskalit sobre “Orientación al Cliente”. No voy a colgar aquí el texto completo pero si he pensado publicar algunas partes, a ver que comentarios aparecen.

También me gustaría recibir referencia de casos interesantes relacionados con el modo en que las empresas tratan a sus clientes, en negativo y sobre todo en positivo. Algo así como las buenas historias de los proveedores excelentes.

Aquí va el primer texto:

Las personas son la base

Cada persona tiene un modo distinto de tomar decisiones, de entender a los demás, de confiar o temer el futuro, de interpretar todo lo que no sucede, etc. Son elementos personales que marcan nuestra existencia. No es objetivo de este texto explicar las causas de estos comportamientos diversos, pero es evidente que influyen en la forma en que una persona se relaciona con sus clientes. Una organización es, en primer lugar, la suma de los estilos personales de sus componentes.

Las empresas no suelen tener entre sus objetivos la mejora de la salud mental de sus trabajadores/as. Estar bien con uno mismo es sobre todo una tarea personal y también familiar. Pero el trabajo es un entorno donde pasamos muchas horas, mucho tiempo. No es posible entenderlo de modo aislado a nuestra evolución personal.

Dado que es evidente la relación entre la satisfacción personal y orientación a los clientes, parece razonable dedicar algunos esfuerzos de las organizaciones a mejorar la felicidad (dentro y fuera del trabajo), la salud mental de las personas que trabajan en nuestras organizaciones. Podemos discutir el fin último de la empresa, tal vez no sea solo obtener un beneficio económico. Pero aunque así sea, la felicidad de las personas es una buena inversión.

Preguntas
¿Entendemos que la felicidad de las personas que trabajan en nuestras empresas es también parte de nuestra misión?
¿Realizamos acciones específicas orientadas a entender y mejorar las condiciones y la satisfacción de las personas, dentro y fuera del trabajo?

domingo, mayo 31, 2009

Música de consumo



Escucho en Radio Dos una frase para pensar: “la música clásica se está convirtiendo en un producto de consumo”. No recuerdo los nombres de las dos personas que conversaban, pero si que reivindicaban una música de calidad, valorada en sí. Eso de que la gente se compre un CD de Mozart para hacer ambiente, pues como que mal.

Después de estos comentarios pusieron una pieza compuesta por uno de los dos interlocutores, una composición difícil de escuchar, que uno no sabe que haría con ella si la tuviera entre mis discos. Probablemente olvidarla.

Después de la conversación llegue a la conclusión (mi conclusión obviamente) que la música (el arte en general) ha sido siempre un producto de consumo. Hay varios ejemplos de creadores que trabajaron sin el aliento de su público, pero si esas obras son hoy conocidas es porque después a alguien le pareció que aquello era un producto interesante, por el que merecía la pena pagar. Muchos otros creadores se vieron espoleados en vida por sus forofos seguidores.

No entiendo las críticas del consumo de una buena música (o de cualquier otra creación).

lunes, mayo 25, 2009

¿Nos podemos olvidar de los clientes?


Seguimos adelante con el curso “crear nuevos productos y servicios con los clientes”. En la última sesión se planteó un curioso debate: ¿es necesario trabajar con los clientes en todos los momentos de creación o hay fases en las que nos podemos olvidar de ellos/as?. Si hacemos un buen análisis inicial de lo que los clientes esperan, tal vez no necesitamos volver a preguntarles cuando vamos avanzando.

Pero no repetir las preguntas tiene sus riesgos. La suposición de que los clientes estarán interesados en lo nuevo suele fallar. Y preguntar solo una vez resuelve el problema de un modo imperfecto, porque el proceso de creación es muy largo y se toman muchas decisiones.

Por ello planteábamos la conveniencia de volver a preguntar, de hablar mucho con los clientes, de repetir las preguntas: “¿qué necesitas, que esperas?” “¿se adapta lo nuevo a lo que estás buscando?”.

Son dos preguntas que hay que plantearlas en orden. Si solo hacemos la segunda “¿os interesa lo nuevo?” puede que nos contesten afirmativamente porque las novedades siempre son atractivas, pero luego tal vez se olviden de nosotros.

domingo, mayo 17, 2009

La crisis como oportunidad



Julen me proponer participar en el woka virtual: queremos salir cuanto antes de esta crisis, y hacerlo con mejor preparación para superar los cambios que vivimos. ¿Qué medidas concretas propones para encarar esta transformación?

No es fácil proponer soluciones, pero si me parece que esto de la crisis tiene mucho de sensaciones colectivas. Si todos pensamos que estamos en crisis, actuamos como tal y con ello la reforzamos. Es como cuando se produce una catástrofe en cualquier parte del mundo; la catástrofe existe porque todo el mundo habla de ella. Luego pasa el tiempo y nos olvidamos; ya solo existe para los que realmente la han sufrido en primera persona.

Con la crisis nos pasa lo mismo. Hay gente que la sufre en carne viva, especialmente cuando se queda sin trabajo. Pero para el resto, la crisis es sobre todo una gripe de los medios de comunicación que nos genera temores y que paraliza nuestras acciones. Cuando pase el tiempo y nos olvidemos de ella, empezaremos a flotar.

Siguiendo con esta reflexión, mi propuesta concreta es acelerar el proceso de olvido, haciendo por ejemplo hacer la pregunta al revés: ¿qué aspectos positivos, qué oportunidades detectas en la situación actual?

Algunas de las conversaciones que escucho en empresas van en esta dirección. “Estamos pasando un mal momento, pero si conseguimos superarlo vamos a tener muy buenas oportunidades de hacer cosas”. Tal vez sea el momento de empezar a pensar en estas nuevas oportunidades, aunque solo sea para prepararnos para cuando llegue el momento.

lunes, mayo 04, 2009

Hacer un bebe

Realizado por, Cassidy Curtis y Raquel Coelho. De esas cosas que merece la pena compartir.

miércoles, abril 29, 2009

Mando a distancia cerebral



Ayer en Bilbao, presentación del libro de Maite Darceles ”Guías para la transformación”, editado por la Agencia de Innovación de la Diputación Foral de Bizkaia.

Maite, compañera de reflexiones en el foro Hobest, reconoció la influencia de su director Alfonso Vázquez. Escribe sobre el conocimiento como factor masivo de producción, por encima de las máquinas. Ahora lo importante para producir bien son las personas. Afirmar su importancia y no dar oportunidades para que tomen decisiones parece un camino agotado. Esperemos que sea así, a pesar de que siguen apareciendo noticias de empresas que contratan saldos de ganado humano.

Maite nos habla del concepto de inmanencia, lo que surge desde dentro. A diferencia de las máquinas, las personas no tenemos mando a distancia. Somos la clave pero solo actuamos cuando nos apetece, no porque otros lo decidan. Solo hay un camino, abrir vías para crear oportunidades de aportar, trabajar los contextos, crear condiciones para liberar capacidades.

No valen las trampas, afirmar que las personas son muy importantes y decidir por ellas. Es difícil dejar de hacerlo porque a eso nos hemos dedicado durante décadas; era lo que funcionaba.

Nos propone también captar directamente la realidad, desconfiando de los medidores indirectos. Un presentador de televisión prefiere hablar con la carnicera del barrio sobre su programa, antes que observar las estadísticas de audiencia. Volviendo a las personas, ¿nos fiamos de las encuestas de satisfacción del personal?.

Ante una pregunta con tintes revolucionarios, Alfonso nos recordó que no existe nada fuera del sistema económico actual. Este sistema capitalista nuestro no está para premios, pero es lo que tenemos. Es como el planeta tierra, tenemos que cuidarlo porque no podemos pedir traslado. Solo nos queda limpiar y ordenar.

Comentarios finales sobre el libro de Erich Fromm “El Arte de Amar”, que Maite utiliza en su libro para referirse a la importancia de las relaciones constructivas: “El deseo de fusión interpersonal es el impulso más poderoso que existe en el hombre … sin amor, la humanidad no podría existir un día más …”.


PD: Julen escribió en directo.
La ilustración es de Leire Iparragire. En el libro hay más.

lunes, abril 13, 2009

Diseñar con los clientes



“No se lo que quiero pero cuando lo vea te diré si me gusta”. Sucede siempre cuando nos enfrentamos a un proceso creativo, dependemos de los clientes pero estos no tienen una opinión formada hasta que el producto está ya en el mercado, justo cuando ya no podemos cambiar casi nada o nada.

De ello hablaremos en el curso que imparto a partir de la semana próxima en Euskalit Crear nuevos productos y servicios con los clientes” (23 de abril, 7 de mayo y 4 de junio en Zamudio). Los clientes no saben pero son los jueces finales, sin su decisión de compra positiva, no sirve de nada el mejor diseño.

Nuestra capacidad de imaginar nuevos productos o de formular con precisión nuestras demandas y necesidades es muy escasa. Basta pensar en multitud de ejemplos de productos y servicios que hoy son de uso cotidiano y que nadie (o casi) hubiera sido capaz de imaginar unos pocos años antes de su lanzamiento. Yo me dedico desde hace muchos años a analizar las respuestas futuras de los clientes, y no puedo dejar de recordar con ironía mis propias respuestas, ante una encuesta de calle (año 1992 aproximadamente) solicitando mis opiniones sobre el uso futuro de un aparato llamado “teléfono móvil”.

Los clientes no saben con detalle definir lo nuevo, pero si saben otras muchas cosas: lo que les gusta y lo que no les gusta, lo que compran y usan, sus motivos, sus hábitos, las prestaciones que valoran de lo que ahora compran y usan, otras prestaciones que imaginan, etc. Yo no se como será mi nuevo coche, pero si quiero que sea seguro, que no contamine, de bajo consumo, que me ayude cuando me pierdo en un cruce de carreteras y que se adapte a las limitaciones de velocidad indicadas en las señales de tráfico.

Tal vez estas demandas no sean suficientemente explicitas para los ingenieros automovilísticos. Pero ellos pueden trabajar también con lo que los clientes no saben, con lo que no son capaces de formular. Por ejemplo a través de las reacciones que provocan sus diseños en fases intermedias, cuando es menos costoso corregir y modificar. Diseños presentados a través de prototipos, simulaciones, descripciones de características, etc.

Trabajar con estos materiales no es fácil. Las percepciones y las emociones son siempre resbaladizas. Muchas veces el optimismo y las convicciones de las personas promotoras les llevan a pensar que es mejor no preguntar. Están tan convencidos de su desarrollado, que no imaginan el fracaso. El optimismo es un buen ingrediente en cualquier actividad humana, pero para mantenerlo hasta el final es mejor colaborar con los clientes a lo largo de todo el proceso de diseño.

lunes, marzo 30, 2009

Conversaciones en el metro



Conversación en el metro, ayer por la tarde. Dos chicos, más o menos de unos treinta años, se encuentran:
- ¿Qué tal?
- Bien, de regulación y probablemente en julio en el paro. Estoy estudiando para conductor de ambulancias. Seguro que de eso no me va a faltar trabajo, que habrá que llevar al hospital a todas las personas desquiciadas por no poder pagar la hipoteca …
- Seguro, … ¿qué tal la pesca?, tenemos que ir un día de estos en tu bote a por unos verdeles …

Gila no ha muerto

martes, marzo 24, 2009

La pregunta obligada



Tal como está el patio, no hay conversación sin pregunta: ¿qué tal con la crisis? Te pueden contar una película de horror, con muy buen guión, basado en hechos reales. Hace unos días quedé con un gerente que venía del notario, de hipotecar su vivienda para pagar nóminas.

Alfonso nos comentó en la última reunión del foro Hobest como otro gerente había conseguido implicar a toda la plantilla en las medidas frente a la crisis con el compromiso de que nadie sería despedido.

La solución la tenemos todos pero no siempre nos damos cuenta. Algunos empleadores no entienden que las personas son algo más que recursos que se adquieren o eliminan en función de la carga de trabajo; son obviamente muy poco creíbles cuando piden compromiso. Algunos empleados (y sus representantes sindicales) tampoco entienden que la empresa sea algo más que un intercambio de tiempo por dinero.

No todas las empresas están en la misma situación y ante la pregunta clave, hay quién responde: “bien, nosotros estamos con mucho trabajo”. Hay diferencias significativas por sectores, pero también las hay dentro de un mismo sector.

Los consultores somos buenos observadores de estas situaciones, pero tenemos poco margen de maniobra. Si vamos de listos, diciendo lo que hay que hacer, es muy probable que nos manden a hacer puñetas, o tal vez pongan cara de estar muy interesados, aunque no sabemos cuanto les va a durar el gesto.

Ayer estuve con Iñaki Pérez, otro consultor autónomo, que me decía que el único papel que nos queda es el de ser catalizadores, proponer preguntas que activen procesos mentales en busca de nuevas soluciones. Es como un niño al que te dices que no se acerque a una estufa; es mejor que se queme aunque tengas que ir al hospital.

Pero el principal catalizador es la propia crisis en sí, la imposibilidad de seguir haciendo las cosas como hasta ahora. Un paso más ... algo muere, algo nace ... ¡bienvenido sea!


PD: La foto la saqué el otro día en Madrid ¿tal vez sea una buena propuesta dejar de hablar de los problemas?

miércoles, enero 28, 2009

Velas y mentiras



Todo el fin de semana sin luz, desde el viernes a la noche hasta el domingo por la tarde. Mi casa no está preparada, todo funciona con energía eléctrica. Me podía haber ido pero decidí quedarme; una radio a pilas, latas de conserva, una linterna y el cajón de las velas.

Las velas te llevan al pasado; con ellas vivían nuestros tatarabuelos. La mente funciona distinto entre velas; todo sombras, zonas oscuras. La luz eléctrica pone todo a la vista, crea la ficción del día en la noche. Las sombras dan miedo, nunca sabes que peligros puede surgir.

Hace unos día acabé de leer el libro de de Eduardo Punset “Por qué somos como somos”. Muy interesante, un montón de respuestas simples a preguntas complejas. Las respuestas casi nunca son definitivas, pero las de Eduardo lo parecen. A mi me generan una doble sensación de alivio y vacío: “tantas vueltas para esto”.

Cuenta por ejemplo los motivos por los que los seres humanos hemos aprendido a mentir. El resto de animales no mienten –excepciones habrá- pero el “homo sapiens” sí. Todo tiene su explicación, necesitamos mucho tiempo y muchos cuidados para que nuestro voluminoso cerebro madure y estos cuidados no los puede suministrar únicamente un progenitor, son necesarios los dos. A los machos lo que nos gusta es ir fecundando hembras en celo allá donde estén, sin preocuparnos de más, y las hembras no tienen más remedio que engañarnos para que no las abandonemos. Nos hacen creer que están siempre en celo y no las abandonamos … y de paso ayudamos a cuidar a la prole.

Explica también Eduardo como el proceso de enamoramiento dura tres años, que es el tiempo en que se segregan en nuestro cerebro unas determinadas substancias. A los tres años tenemos que empezar de nuevo, aunque no es obligatorio cambiar de objetivo, nos podemos reenamorar de la misma persona.

Este tipo de explicaciones podrán ser muy científicas pero son tristes. Es mucho más bonito pensar en los valores positivos, la familia, la entrega, etc. Es como la religión; pensar en nuestra existencia sin una expectativa de vida después de la muerte es triste. Comenta Eduardo que, a pesar de que no existe ninguna evidencia de la creación de la vida como resultado de una acción externa, casi la totalidad de la población del planeta lo cree firmemente.

La vida sin una dosis de ficción no tiene sentido, no se puede vivir entre sombras sin explicaciones. ¡Viva la literatura!.


PD: Por cierto, habla también de la música, todos podemos ser unos músicos aceptables si lo trabajamos un poco, preferentemente desde niños. Y que la práctica de la música mejora nuestra mente en su conjunto. No hay excusa, nos podemos olvidar de la frase: “es que yo tengo muy mal oído”.

martes, enero 13, 2009

Caminos alternativos


Paréntesis de las fiestas, mil celebraciones. Todo parece seguir igual: bares llenos, tiendas abarrotadas, gente por la calle, ¿dónde está la crisis?. Pero no, la crisis existe y abre un tiempo de cambio. Seguro que recordaremos estos años: “te acuerdas cuando los pisos subían como la espuma, cuando se trabajaba en grandes empresas con todo bien fijado: horarios, sueldo, tareas, etc.”. Tal vez recordemos el pasado con alivio, del mismo modo que ahora nos acordamos de las cartillas de racionamiento, aunque es muy probable que sea agridulce, algo ganaremos, algo perderemos.

Ya han acabado las fiestas y ahora toca de nuevo seguir con el ritmo habitual. Mañana tenemos reunión del foro Hobest y esta tarde he estado leyendo los correos (muchos) que estos días nos hemos cruzado. Más bien “han cruzado” porque yo he estado pasivo. Leyéndolo así, todo de golpe, parece que te hubiera caído encima un pantano entero.

Una de las ideas que fluye entre mis compañeros de foro es la duda sobre la evolución del cambio al que asistimos. Alfonso nos pasa la referencia de un artículo de Josep Ramoneda en “El País", comentando el libro de Sheldon S. Wolin “Democracia S. A. La democracia dirigida y el fantasma del totalitarismo invertido”:
¿Es inevitable la decadencia de la democracia y el triunfo del totalitarismo invertido? ¿Es Obama la última oportunidad de salvar a la democracia de su disolución en el nuevo estado corporativo o él mismo forma parte irremisiblemente de este sistema?
...
… el objetivo principal (del totalitarismo invertido) no es la conquista del poder a través de la movilización de las masas sino la desmovilización de éstas desde el poder, hasta devolverlas al estado infantil … crear de este modo un sistema político en que el papel de la ciudadanía se vaya difuminando hasta quedar estrictamente reducido al ejercicio del voto … Una democracia sin ciudadanos, porque éstos, atemorizados y desocializados, se alejan de la política y dejan las manos libres a los gobernantes para que puedan de este modo imponer la agenda de las grandes corporaciones.
Los medios para prevenir este escenario están entre nosotros. Las tecnologías digitales abren nuevas posibilidades para la participación y el poder transferido, para la transformación de la sociedad, pero no son una garantía en si mismas, solo una posibilidad.

Maite presenta algunas de las claves que pueden hacernos caminar en uno u otro sentido:
Pensemos los siguientes binomios como los polos extremos entre los que se mueven todas las realidades que nos rodean:
1) (+) Trabajo liberado vs trabajo dependiente (-)
2) (+) Protagonismo y libertad vs obediencia y (falsa) seguridad (-)
3) (+) Valor real o riqueza vs valor monetario o valor de cambio (-)
4) (+) Lógica de la humanización vs lógica de la acumulación (-)
La reflexión está entonces en las condiciones que nos pueden hacer caminar en la dirección positiva. Alfonso nos habla de la importancia de la conexión generacional, tomando como referencia el mayo del 68:
En el 68 se produce una simbiosis creativa entre varias generaciones: los “viejos” pensadores (Marcuse, Althuser, Sartre, y muchos más) confiaban en los jóvenes, los jóvenes venerábamos a los viejos pero desde nuestra libertad de pensamiento y acción; las generaciones intermedias se sumaban a la riqueza del pensamiento que se estaba produciendo y lo multiplicaban. Fue un momento clave de la cultura y de la liberación.
Otro de los conceptos que aparecen entre los distintos escritos es la palabra “optimismo”. Pensar que son posibles nuevas formas de trabajo y de participación, no esperar a que lleguen, crearlas. No es una tarea sencilla porque estas nuevas formas no me vienen dadas, hay que desarrollarlas en procesos complejos, olvidándonos del objetivo final.

En estos procesos es necesario el apoyo en los momentos de duda. Los jóvenes solo necesitan un poco de espacio, confianza. Si pueden elegir, van a optar por los polos positivos de los binomios que propone Maite. Solo necesitan pensar que es posible.

lunes, diciembre 29, 2008

Solsticio de Invierno



Solsticio de invierno, el día con el menor tiempo de luz solar, cuando empiezan a crecer los minutos con acompañamiento de la energética presencia del Sol.

Los seres humanos tenemos un punto gregario; es una obviedad decirlo. Lo que no tengo tan claro es la causa por la que este espíritu se active especialmente en los solsticios, especialmente en el de invierno. No utilizo la palabra gregario en un sentido negativo, peyorativo. Creo sinceramente que hacer algo al mismo tiempo (y puede que en el mismo lugar) que otro montón de personas, es un comportamiento tan razonable como no hacerlo.

Hace unos días escucho por la radio una convocatoria para un orgasmo colectivo coincidiendo con el momento exacto del solsticio (día 21 a la 1:04). Pero realmente estos días son una secuencia continua de actos de sincronización positiva, centrados en la comida, la bebida, los buenos deseos o la invocación a la suerte. ¿qué es sino el mercado de Santo Tomas, o la ceremonia de entrega de las Q de calidad, o el sorteo de Navidad, o las cenas de Navidad o Nochevieja, o el concierto desde Viena el 1 de enero por la mañana, o los Reyes Magos en sus múltiples versiones, …?

Me gusta participar en estos actos, aunque no entiendo bien las causas por las que tengo esta necesidad. No me sirve la justificación de que celebramos el aniversario de Jesús; este argumento es válido pero no para la mayoría de las personas que conozco. Algo deberá tener que ver el que empiece a crecer el tiempo de luz, pero tampoco lo acabo de entender del todo.

En cualquier caso, ¡¡¡¡¡Feliz Solsticio de Invierno y mis mejores deseos para el nuevo ciclo solar!!!!!!

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