miércoles, junio 09, 2021

Parapetos digitales


Cuento dos experiencias personales con dos corporaciones de nuestro entorno. No doy su nombre (es fácil imaginar quienes son) porque no creo que sean casos puntuales; más bien algo que puede ser habitual entre corporaciones similares.

__

La primera experiencia, con una cadena de distribución alimentaria a la que acudo habitualmente para realizar mis compras. La relación con las personas que me atienden es buena, diría que excelente. A veces, ante la dificultad de encontrar un producto concreto, se recorren conmigo medio hipermercado.

Hace unos días recibí un email con una encuesta de satisfacción. La curiosidad pudo más que la intención inicial de mandar el email a la papelera y empecé a contestar preguntas. “¿Qué tal las verduras, su calidad, su precio, las promociones, la presentación, …? ¿somos mejores o peores que la competencia? Una lista de preguntas, repetida para cada una de las secciones del hipermercado. A partir de un punto, aburrido y disciplinado para no abandonar, empecé a contestar un poco al azar ¡qué coño se yo si la competencia tiene mejores ofertas en droguería!

Finalmente, agotado, en el apartado de comentarios finales les sugerí que sería bueno repensar este formato de encuesta. Después de varias semanas nadie ha contestado.

__

La segunda experiencia, con una entidad bancaria en la que hemos tenido la cuenta de una comunidad de propietarios. Tres titulares en la que, según contrato, son validas las firmas de dos de ellos. Pero, en la práctica, se nos pedían siempre la firma de los tres titulares “es lo que me pide el ordenador”.

Después de varias reclamaciones sin respuesta y ante el panorama de cierre de la caja en muchas de las oficinas, decidimos cambiar de entidad. Para ello acudimos por última vez a una oficina a la que derivan todas las operaciones que antes se realizaban en las sucursales. En el tiempo de espera observamos unos cartelitos en los que nos solicitan valoremos el trato recibido de los agentes con un “9” o un “10”.

Después de unos días recibo, también en este caso, un email con una encuesta de satisfacción con petición de nota para el agente con el que me he relacionado. Al igual que en el primer caso, en el apartado de comentarios les explico que sus agentes nos han tratado con cordialidad pero que el problema es otro. Tampoco hay respuesta.

__

¿Para qué me preguntan?

  • ¿para ayudarles a hacer unas hermosas gráficas comparativas que ilustrarán alguna memoria de gestión?
  •  ¿para determinar si un empleado merece recibir un ascenso o cobrar un variable?
  • Si este es el caso, y dado que con ello formo parte por un momento de su departamento de marketing o de recursos humanos, tal vez debiera solicitar algún tipo de retribución o beneficio por el tiempo dedicado.

 ¿A alguien le interesan las experiencias concretas de los clientes?

¿Es posible derivar acciones de mejora a partir del conocimiento de estas experiencias?

¿No es este el objetivo de las encuestas de satisfacción?

martes, abril 27, 2021

Pon un humanista en tu empresa


Elisa Mena (NSF) me pide un favor, que hable con mis contactos en empresas para ofrecerles la posibilidad de acoger a un/una joven humanista (licenciados en sociología, filosofía, psicología, filología, etc.) dentro del programa “Reactívate 360”. Ofrecer una primera experiencia profesional a través de una beca de cinco meses, sin generar por ello coste a la empresa.

La petición de Elisa parte de algo habitual: las empresas buscan perfiles técnicos específicos. Las titulaciones humanísticas son, desde el punto de vista de las empresas, genéricas, “aparentemente” poco atractivas, lo que limita las posibilidades de los recién egresados con estas titulaciones.

Pongo entre comillas el adverbio “aparentemente” porque creo que los equipos se enriquecen con la diversidad, con personas que aportan otro tipo de habilidades más “transversales”, relacionadas con la conversación, la escucha y el análisis de situaciones.

Me baso en mi propia experiencia profesional, de sociólogo que ha colaborado con equipos técnicos en el análisis, por citar algunos ejemplos, de electrodomésticos, equipos de climatización, software, material de construcción, maquinaria de minería, invernaderos o incluso una bici acuática. Al acabar cada proyecto, tenía la sensación de que mis conocimientos técnicos se incrementaban con la experiencia y era capaz de entender una parte de lo que se escondía detrás de cada uno de aquellos complejos objetos.

Pero mi ligero barniz técnico era solo un medio para conversar y reflexionar. Conversar con los futuros clientes, con las personas que iban a determinar el éxito del trabajo técnico. Y reflexionar internamente, analizar lo escuchado y tomar las decisiones más acertadas. Ahí es donde creo que las personas con perfil humanístico podemos aportar una visión complementaria y enriquecedora.

Es por ello que os animo a dar respuesta a la petición deElisa.

lunes, marzo 15, 2021

Oportunidades para el empleo juvenil


La Fundación Novia Salcedo y el Departamento de Trabajo y Empleo del Gobierno Vasco han lanzado el programa Reactívate 360° con el objetivo de incorporar a 1.000 jóvenes a empresas mediante prácticas profesionales.

El programa va dirigido a empresas de menos de 250 trabajadores, preferentemente en los  ámbitos de transición ecológica, transformación digital, arquitectura sostenible, eficiencia energética, socio-comunitario, logística, socio–sanitario, biotecnología y bioquímica.

Un programa financiado por el Gobierno Vasco, sin coste para las empresas pero con un compromiso de integración y capacitación que mejore la empleabilidad de jóvenes recién titulados, y por tanto, sin experiencia profesional.

La idea es romper un círculo vicioso: sin experiencia no hay trabajo y sin trabajo no hay experiencia. Llevo un año colaborando con la fundación y soy, por ello, consciente de la dificultad del salto de la universidad al mundo del trabajo. Jóvenes con un montón de conocimientos y dominio de varios idiomas que se sienten inseguros y dubitativos frente al reto profesional.

Me asombra esta situación, tal vez porque ya pasaron muchos años de mi propio salto y de las inseguridades que en aquel momento viví, no menores que las actuales. Me sorprende, en parte, porque la preparación de los jóvenes actuales es muy superior a la nuestra, pero entiendo que el salto sigue siendo grande.

En todo caso, invito a las empresas a apoyar el programa, no solo por solidaridad con los jóvenes sino también por lo que una visión juvenil diferente pueda aportar a los retos empresariales.

jueves, enero 14, 2021

Sobre el oficio de consultoría


Hace unas semanas me llegó un email de Julen Iturbe en el que me pedía una colaboración para la web de Red de Consultoría Artesana, un colectivo de personas consultoras con un enfoque artesano, trabajando para el cambio y la mejora de las organizaciones.

En las señas de identidad de la red nos hablan de personas, colaboración abierta, trabajo en red, comunidad de práctica y disfrute con la tarea. “Nuestra materia prima es el conocimiento, algo que no se genera con horario fijo o en espacios concretos. De ahí que no establecemos rígidas separaciones entre nuestra labor de consultoría y otras facetas de nuestra vida”.

Conocí a Julen en LKS y desde entonces nos hemos seguido la pista profesional y personal. La idea para el texto que REDCA ha publicado me surgió recordando lo que fue nuestra tarea en aquellos años y los cambios que después se han ido produciendo.

Os invito a leer el texto y con ello reflexionar sobre las posibilidades y limitaciones de la tarea consultora en el momento actual.

martes, diciembre 22, 2020


 

jueves, diciembre 17, 2020

Plataforma de apoyo al empleo juvenil

Esta semana se ha presentado GenerAcción, una iniciativa de Novia Salcedo Fundación para crear una red de apoyo al empleo juvenil.

Los datos son duros: 40% de paro entre menores de 25 años, 69% de temporalidad y 17% de abandono de los estudios. La propuesta, en palabras de su presidenta Ana Andueza, es “construir una plataforma para que expertos y autoridades competentes, organizaciones privadas, y la propia juventud, estudien y analicen modelos de empleabilidad, un lugar donde debatir soluciones, buscar contraste y proponer medidas”.

Reflexionando sobre la situación actual, vienen a mi recuerdo conversaciones en los años 70 y 80 sobre el empleo del futuro, de nuestro futuro. Ante nuestra preocupación por un panorama complicado, alguno de nuestros profesores nos lanzaba mensajes de ánimo “habrá nuevas oportunidades que ahora no existen, confiad”. Luego la vida profesional nos ha llevado a cada uno por diferentes caminos, algunos bastante imprevisibles, muy difíciles de imaginar entonces.

Desde este punto de vista, la situación actual me es familiar, e imagino que en su resolución se dará ahora también una dosis importante de variabilidad y sorpresa. Con un factor agravante: el cambio en el mundo del trabajo se prevé ahora mucho más radical que entonces. Muchos trabajos desaparecerán y otros nuevos que surgirán son, por ahora, desconocidos. Dos procesos que no tienen porque desarrollarse de un modo sincronizado.

Hoy la especialización es cada vez más necesaria. El reto puede ser combinar esta especialización con una adecuada capacidad de adaptación a situaciones no imaginadas.

La red está abierta a la participación de quien desee colaborar, bien con un apoyo económico o a través de la dedicación de tiempo, conocimiento e ideas.

Locations of visitors to this page