Mostrando entradas con la etiqueta aficiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aficiones. Mostrar todas las entradas

miércoles, noviembre 06, 2013

Vivir con partituras

El pasado jueves estuve en la charla inicial de Konpartitu, nueve charlas en la sala de la Filarmónica en Bilbao, planteadas con el objetivo de hacer la música más amena y comprensible. No acabo yo de entender comentarios como “eso de la música no es para mí”, “tengo muy mal oído”, “la práctica musical es solo para unos pocos”. No imagino unos comentarios equivalentes, por ejemplo con la lectura: “yo no leo porque tengo muy mala vista”.

Konpartitu pretende abordar, desde ahora hasta el próximo mes de junio, temas muy diversos: obras recompuestas, las emociones y la música, historia de las improvisaciones, los sonidos de la voz, cantos de trabajo, la flauta flamenca o el análisis de obras de Bach (“Pasión según San Juan”) y Schubert (“La bella molinera”).

En la primera charla, Susana Ruiz nos hizo conscientes del milagro del instrumento que todos llevamos: nuestra voz. Empezamos a hacerlo sonar por una tos (el primer sonido, para evitar atragantarnos) y lo hemos convertido en un mundo infinito de posibilidades. Lo llevo a la práctica Maite Maruri, con el acompañamiento del piano de Georgina Barrios.

La siguiente charla es el viernes 15 de noviembre “Tropos, obras clásicas recompuestas”. Nos hablarán de todo lo que se puede hacer a partir de lo que otros hicieron en el pasado. Reciclaje creativo, tarea importante en este mundo que nos ha tocado vivir.

lunes, julio 30, 2012

Pasar el rato


Dejo aquí unas fotos por si alguien se anima a hacer algo parecido. Las aficiones son personales y en ocasiones, muy difíciles de entender para el resto de los mortales. A mi me gustan los hornos de leña; que le voy a hacer. Vi uno hace muchos años en Orozko donde hacían pan. Un espacio cerrado hecho con piedra que se calentaba con un fuego de leña; cuando la leña se transformaba en brasas, estas se retiraban y en el mismo espacio se metía el pan a hornear.

Después de aquél, he visto infinidad de hornos, en lugares tan diversos como Pompeya o la India. Todos iguales, una boca y una cavidad semiesférica. Me cuentan que en Paraguay los hacen con dos puertas, para que corra el aire y se avive mejor el fuego. Yo todos los que he visto tienen solo una.

Eso si, no funcionan como los de casa, que le das a un botón y se calienta. Estos necesitan tiempo y saber hacer.

lunes, julio 09, 2012

Otras vidas, otros clientes

El viernes pasado llegó a mi pueblo el circo Fisher. Por la mañana montaron una carpa y a la tarde función. Pasaba yo por allí y decidí entrar, curioso por descubrir lo que se escondía debajo de aquella lona. En el interior unas cuantas sillas de plástico, un pequeño escenario circular y un escaso público, la mayoría con un solo dígito en su cumpleaños.

Empezó la función y no salieron leones ni elefantes sino ocas, un poni, una llama, unos perros y unas cabras. La clientela infantil encantada con unos animales que no asustan pero que son, para ellos, igual de exóticos.

Y empiezo a ver que la mujer que me ha vendido las entradas en la taquilla es también la domadora, y que los dos chicos jóvenes que estaban en la puerta son también los payasos y poco después los equilibristas. Todo absolutamente todo lo hacen entre cuatro personas, una pareja de cierta edad y los dos chicos jóvenes, todos con un marcado acento francés.

Un padre cercano a mi localidad cuenta las personas entre el público y llega a la conclusión de que en esta función (una sola por día) han hecho una caja aproximada de 300 euros. Mientras tanto, los niños miran todo con los ojos muy abiertos, en un mundo sin consolas ni pantallas.

La experiencia da que pensar sobre todas estas cosas de las que hablamos los consultores: la motivación de las personas para hacer o no hacer, las certezas e incertidumbres sobre el futuro, la versatilidad en el desempeño de la tarea, etc.

lunes, marzo 08, 2010

Fiesta de la música en directo



Los músicos ya no ingresan por la música grabada. Tal vez sea un problema pero como todo lo que cambia, tiene también sus efectos secundarios: hay más música en directo lo que, desde el punto de vista de los aficionados, es realmente una gozada.

Este finde pasado, una vez más festival Musika Musica en el Palacio Euskalduna. Agotadas las entradas para la mayor parte de los conciertos y un montón de música por todas las esquinas. Para muestra, bien vale una foto, la del vestíbulo, ayer domingo al mediodía. Una verdadera juerga.

Locations of visitors to this page