Choque de trenes e imaginar el futuro

En este mundillo de los blogs a mi me apetece hacer preguntas. Esta escrito en la presentación de este blog y en ello me reafirmo. Cada cual que busque sus respuestas, con las que no es obligatorio estar de acuerdo. Por ese motivo me permito tomar prestado de Fogonazos una noticia, no para comentarla sino como pretexto para preguntar.
La noticia en cuestión tiene que ver con un choque de trenes provocado de modo voluntario en 1896 en el estado de Texas, con público y prensa en directo. “Vengan señores y señoras a ver como se estampan frontalmente dos trenes a 75 kilómetros por hora (75+75=150)”.
¿Cómo es posible que nos cueste tanto entender el futuro? ¿cómo es posible que las personas que prepararon este espectáculo no llegaran a imaginar sus consecuencias?. Basta solo con ver las fotos anteriores al impacto, incluso dentro de los trenes, para entender que no imaginaban para nada lo que les venía encima.
Algo mucho menos violento pero similar por la incapacidad de leer el futuro me sucedió en Barcelona hace ya varios años, poco antes del boom de la telefonía móvil. Me hicieron una encuesta en la calle para preguntarme mis intenciones con esta nueva forma de comunicación que es hoy parte de nuestra vida. Recuerdo perfectamente mis contestaciones: “no le encuentro mucho sentido yo a esto, creo que no necesito un aparato móvil para comunicarme, estoy bien sin el”.
Es grave el asunto, porque yo entonces llevaba más o menos unos doce años de trabajo en investigación de mercados. Creo que tendré que entrenar con la bola de cristal.












