Patos a falta de gabarra
El sábado me llamó mi amigo Javier y me propuso quedar el domingo a la tarde para ver una bajada de patos de plástico por la ría ¿qué es eso?, ¿quién deja el sofá de casa un domingo a las 4 de la tarde para ver unos patos de plástico flotando?
Yo, que no tenía ninguna información previa, me quedé asombrado de la concentración de personas que miraban a la ría, casi como si los patos hubieran ganado la copa y bajaran en una gabarra victoriosa.
Me encontré con una amiga que me contó los detalles de la experiencia y el modo cómo se había gestado. Todo empieza por una familia con un hijo que tiene una enfermedad neurodegenerativa. Pero saltar desde ese punto inicial hasta la fiesta que se montó el domingo requiere de mucha energía, mucha imaginación, mucha capacidad de transmitir una idea.
Bueno, parece que saltar es posible y que no todo lo consigue el dinero.
Yo, que no tenía ninguna información previa, me quedé asombrado de la concentración de personas que miraban a la ría, casi como si los patos hubieran ganado la copa y bajaran en una gabarra victoriosa.
Me encontré con una amiga que me contó los detalles de la experiencia y el modo cómo se había gestado. Todo empieza por una familia con un hijo que tiene una enfermedad neurodegenerativa. Pero saltar desde ese punto inicial hasta la fiesta que se montó el domingo requiere de mucha energía, mucha imaginación, mucha capacidad de transmitir una idea.
Bueno, parece que saltar es posible y que no todo lo consigue el dinero.
