viernes, marzo 27, 2015

Balance del tercer taller: escuchamos poco

Este pasado martes, 24 de marzo tercer taller de conversaciones con clientes. De nuevo empiezo por los agradecimientos a Inge, Teresa, Idoia, Mari, Natalia, Txabi e Iker, por su participación y sus aportaciones.

Fue un taller de características similares a los dos anteriores, y las conclusiones también similares, lo más potente el propio ejercicio de simular una conversación, grabarla en video y visualizarla. Vernos a nosotros mismos en una pantalla, nuestros gestos, nuestra sonrisa, nuestros movimientos voluntarios e involuntarios, el modo como gestionamos el silencio o su ausencia, el tipo de preguntas que planteamos, etc.

Una aportación de este tercer taller ha sido el trabajar más los elementos previos a la conversación, la concertación de la cita por teléfono y/o por email. La conversación empieza antes de sentarnos en una mesa.

Sigo con la idea de que, a pesar de que habitualmente reconocemos la importancia escuchar, tendemos a realizar conversaciones en las que la escucha pasa a un segundo término, nos centramos más en proponer. Nos cuesta llevar a la práctica la escucha, tal vez porque pensemos que con ella estamos manifestando una cierta debilidad, una duda del valor de nuestras propuestas cuando las ponemos a la espera de lo que nos puedan contar.

Seguiré insistiendo: escuchar es un paso previo, necesario, para poder proponer con solidez. Tal vez, para próximos talleres, pensaré en crear un “medidor de escucha” con el que valorar las conversaciones que vamos a realizar. Se aceptan propuestas.

Dejo aquí la presentación utilizada en el taller

viernes, marzo 13, 2015

Si todo lo hace el cliente, ¿quién trabaja en tu empresa?

Ayer encuentro de buenas prácticas sobre orientación al cliente organizado por Euskalit. Se presentaron seis experiencias sobre las que un tribunal eligió dos que representarán al País Vasco en un concurso equivalente nacional. Extraigo las ideas principales de cada presentación:
  • ITP, somos muy buenos en la tecnología pero se nos escapan los detalles de cosas que están fuera del ámbito tecnológico, como por ejemplo poner bien una etiqueta o un embalaje. Y encima nos parece una excentricidad que el cliente le dé importancia a estas cosas. Cambiar nuestro chip en estos temas nos ha ayudado mucho a mejorar nuestra valoración como proveedor.
  • Begoñazpi Ikastola, abrir las puertas, dejar que aitas y amas vean lo que hacemos, trabajar la vinculación emocional.
  • Orkli, sistema e-kanban para que el cliente no tenga que preocuparse de su stock de piezas. Unas etiquetas con chip informan a Orkli que una caja de piezas se abre, lo que lanza la orden de reposición. Stock mínimo y ausencia de roturas. Así de simple.
  • Metro Bilbao, sistema de recepción y gestión de reclamaciones a través de internet. No valen las respuestas tipo, no vale aquello de “ya le contestaremos”, no vale responder en tres semanas. Las redes sociales son inmediatas y nuestra respuesta tiene que serlo también.
  • Grupo Spyro. Ya escribí en este blog sobre ellos. Hacer que las ideas de los clientes se intercambien y se retroalimenten. No es solo que ellos nos ayuden a mejorar sino que ellos se ayuden entre sí porque la duda de uno puede ser resuelta por la solución que otro cliente ya ha encontrado. Los clientes aportan sus propuestas y son también los jueces de las ideas del resto de clientes. Un modelo difícil de entender para algunas personas que les decían aquello de que “vais a meter al lobo en casa”.
  • Osakidetza, Ezkerraldea Enkarterri Cruces, talleres de creatividad, actividades con la ciudadanía, visitas al interior del hospital (cocinas), humanización de espacios, etc.
Me surgen algunas ideas comunes: cuidar los detalles, hacer que los clientes se relacionen entre sí, abrir las puertas y enseñar lo que hacemos, entender que los nuevos medios de comunicación cambian los tiempos de respuesta, trabajar la vinculación emocional, ...

Me gustó mucho el resumen que hicieron Oihulari Klown. De ellos es la frase que le lanzaron a Ricardo Gonzalez Lafuente, gerente Grupo Spyro “si todo lo hace el cliente ¿quién trabaja en tu empresa?”

Al final los premios para ITP y Begoñazpi Ikastola. Como bien se comentó, podrían haber sido para cualquiera de los seis.

martes, febrero 24, 2015

Razones para mejorar nuestras conversaciones, pensando en Knowinn

En septiembre empiezo un nuevo módulo "Generación de propuestas innovadoras a través de procesos de conversación con clientes", dentro de la propuesta formativa Knowinn, desarrollada por Euskalit. De cara a dar a conocer este módulo he redactado un texto sobre los motivos por los que creo que es interesante trabajar sobre el modo como conversamos con y sobre los clientes/as.
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¿Es la conversación una herramienta de mejora novedosa?. Cuesta pensar en ello, al fin y al cabo, es algo que hacemos mucho y desde siempre. Y no lo hacemos mal; muchos de los pasos importantes que hemos dado en nuestro trabajo y en nuestra vida han sido resultado de diferentes conversaciones pasadas.

Entonces ¿merece la pena mejorar algo que ya hacemos razonablemente bien?. Me atrevo a lanzar algunas razones para justificar una respuesta positiva:
  • La conversación sigue siendo una tarea muy importante. Tenemos muchos medios de contacto y relación pero cuando queremos tratar un tema importante, conversamos cara a cara. Las videoconferencias nos ayudan cuando hay distancia pero preferimos tener contactos no digitales cuando el tema lo requiere.
  • Los clientes no son muy conversadores. A menudo, los clientes quieren buenos productos y servicios pero no nos dan mucha información sobre cómo hacer para diseñarlos y desarrollarlos, no están muy interesados en conversar con sus proveedores. De algún modo, tenemos que “animarles” a conversar si queremos avanzar en algunas de las claves de nuestro trabajo.
  • La acción de conversar es, en gran medida, transparente. Tenemos tan interiorizado el hecho de conversar que no pensamos sobre el modo como lo hacemos; simplemente conversamos y damos por hecho que lo hacemos bien.
  • La conversación es moldeable. En la calidad de una conversación inciden multitud de aspectos: los motivos argumentados para conversar, el modo como la iniciamos y desarrollamos, nuestro lenguaje corporal, el lugar donde conversamos, el modo como gestionamos el tiempo de conversación, el cierre, ... Hacernos conscientes y entrenarnos en el modo como actuamos nos ayuda a mejorar nuestras conversaciones.
  • La mejora genera resultados. La mejora en la calidad de las conversaciones incrementa la probabilidad de que se generen propuestas de valor. Dicho de otro modo, si pretendemos conocer bien a alguien y actuar a partir de este conocimiento, no podemos conversar de cualquier modo, tenemos que optimizar las condiciones en las que se produce ese diálogo.

Algunos ejemplos de situaciones en las que la conversación con clientes puede ser interesante:
  • Cuando buscamos ideas para nuevos desarrollos, para nuevos productos y servicios. Tal vez los clientes no tengan una idea clara de lo que les gustaría recibir. Al fin y al cabo, ellos no son expertos en lo que compran; lo somos nosotros sus proveedores. Pero una buena conversación sobre lo que ahora tienen y conocen, lo que les gusta, lo que les desagrada, lo que imaginan, sobre el uso que hacen de eso que tienen, etc., puede darnos buenas ideas para nuestros desarrollos futuros.
  • Cuando deseamos contrastar nuestros desarrollos en fases intermedias. ¿Vamos bien? ¿estamos haciendo las cosas de modo adecuado? Los clientes tal vez no tengan una opinión definitiva sobre nuestro trabajo, pero sus aportaciones nos serán de utilidad para incrementar la probabilidad de éxito de nuestros desarrollos.
  • Cuando deseamos mejorar lo que ya está en el mercado. A menudo tenemos ideas difusas de los motivos por los que los clientes adquieren nuestros productos y servicios, de sus criterios de satisfacción o de sus deseos de mejora sobre lo que les ofrecemos. Tenemos algunos datos y suponemos que nos valoran por precio, calidad, servicio, ... pero no siempre nos basamos en un conocimiento suficiente para hacer estas afirmaciones. Conversar sobre lo que ya está en el mercado nos puede dar buenas pistas para mejorar.
  • Cuando deseamos optimizar el conocimiento interno, disponible sobre los clientes y el mercado. A menudo el conocimiento del mercado está atomizado y disperso. Muchas personas conocen muchas cosas sobre los clientes pero esas parcelas no se comparten. Sin necesidad de hablar con los clientes, podemos avanzar simplemente cuando conversamos sobre lo que cada persona, dentro de nuestra organización, conoce de los clientes.
  • En general, cuando deseamos incorporar la perspectiva de los clientes a nuestra tarea. En ocasiones, hay personas que realizan tareas para los clientes sin ningún tipo de contacto personal con estos. Tomar decisiones sin conocer a las personas a las que se destina nuestro trabajo es complejo, por mucho que tengamos buena información a través de otras vías. Por ese motivo, generar algún tipo de conversación nos puede ayudar a mejorar.

Por todo ello, nos parece interesante desarrollar procesos de conversación con los clientes, y también sobre los clientes, con los que incrementar la probabilidad de éxito de nuestras propuestas.

lunes, febrero 23, 2015

Balance del segundo taller de conversaciones con clientes

El pasado jueves, 19 de febrero, realizamos el segundo taller de conversaciones con clientes en Bilbao. En primer lugar agradecer a Enrique, Eli, Guiomar, Itziar, Joseba, Manu y Uxue su asistencia y sus aportaciones, muy interesantes para mejorar próximas ediciones. También a Iratxe aunque finalmente no pudiera acudir.

Como en el primer taller, gustaron mucho las grabaciones en video, en esta ocasión más largas, frente a una persona que representa al cliente con el que estamos conversando. Vernos en una pantalla nos hace conscientes de lo que transmitimos, de lo que los demás ven en nosotros.

Trabajamos sobre diferentes cuestiones:
  • El poder de las preguntas. Las preguntas determinan la conversación. Devolver las preguntas de los clientes. Por ejemplo, si un cliente nos pregunta por nuestras soluciones ante una determinada necesidad, podemos responder “después te cuento como hemos resuelto eso en otros casos, pero antes ¿qué tipo de solución imaginas?”
  • Delimitar el terreno de juego de la conversación y dejar libertad a nuestros interlocutores para moverse dentro de ese terreno.
  • Gestionar las “granadas” de la conversación, todos los elementos que pueden “alimentar” o “hacer explotar” su desarrollo: nuestra mirada, nuestra sonrisa y nuestros gestos; nuestras emociones y sensaciones previas sobre el interés de la conversación y nuestra capacidad de desarrollarla; nuestra actuación, nuestros pensamientos, etc.
  • Jugar con los estímulos para avivar la conversación. Si, por ejemplo, llevamos un dossier de presentación de nuestra empresa, no lo entregamos sin más, sino que lo utilizamos como un juego: ¿de qué modo se interpretan las ideas que presentamos en ese dossier?. Claro que para hacer este juego, necesitamos que nuestro dossier sea breve, visual y abierto.
  • Gestionar los silencios. Estamos acostumbrados a conversaciones en las que cada nueva intervención empieza casi antes de acabar la anterior, no dejamos silencios, casi que más bien nos vamos callando sucesivamente con nuestras intervenciones. Dejar silencios nos puede ayudar a repensar sobre lo dicho. Tal vez nuestro interlocutor/a tenga más cosas interesantes que decir.
  • Llevar un buen “maletín” para conversar, del que sacamos preguntas, ideas, estímulos, etc., y al que metemos también nuevas ideas y contactos que la conversación genera, y que podemos utilizar para los nuevos diálogos que vamos a desarrollar.

Comentamos la importancia de conversar, no solo para los equipos comerciales, sino también para las personas que realizan su tarea a espaldas de los clientes. Sobre esta idea, me propusieron un nuevo título para el taller, “Conversaciones con clientes para no comerciales”. Veremos.

Con las grabaciones y en general con el taller me quedé con la sensación de que, a pesar de que reconocemos la importancia de escuchar, nos cuesta mucho llevarlo a la práctica, tendemos a hacer conversaciones de presentación y argumentación, y en menor medida de escucha.

Seguiremos insistiendo para próximos talleres, el siguiente el martes 24 de marzo en el mismo lugar.

Dejo aquí la presentación utilizada.

viernes, febrero 06, 2015

La "forma" de las conversaciones


Os dejo aquí una reflexión sobre la "forma" de las conversaciones

miércoles, febrero 04, 2015

Los límites de las herramientas digitales

Por invitación de Julen he redactado un escrito al que podeís acceder en este enlace para el Master en Marketing Digital sobre los límites de las herramientas digitales en las tareas de conocimiento de los clientes.

La idea base es que estas nuevas herramientas, tremendamente potentes y que abren posibilidades impensables hace tan solo unos pocos años, nos pueden hacer caer en el espejismo de que el contacto y la conversación en espacios físicos con los clientes no es necesaria.

Quedo abierto a aportaciones, contrastes y opiniones divergentes. 

domingo, febrero 01, 2015

El secreto de la persuasión está en la escucha

Enrique me ha pasado un par de libros sobre la escucha, al hilo de los temas en los que ando trabajando últimamente. El primero “Actos del lenguaje, volumen I: la escucha” de Rafael Echeverría (J.C. Sáez Editor). De Rafael ya comenté en su momento otro libro sobre el que volveré en otro momento porque tiene mucho para comentar.

La escucha es lo que nos permite relacionarnos e interactuar con otras personas: “Quién habla solo en función de lo que le interesa a si mismo difícilmente logrará ser escuchado”. Escuchar es básicamente un proceso de interpretación que se realiza ”desde un pasado, desde una tradición de sentido que remite a nuestra historia personal como a la historia de la comunidad a la que pertenecemos ...”. Cada persona interpreta lo escuchado “a su manera” con lo que existe una brecha inevitable entre el orador y el oyente.

Rafael propone algunas herramientas para reducir en la medida de lo posible esta brecha:
  • Verificar la escucha, por ejemplo cuando como oyentes, repetimos con diferentes palabras lo que hemos escuchado, solicitando la opinión del orador.
  • Compartir inquietudes, preguntar por los motivos por los que el orador dice lo que dice, que en ocasiones no se manifiesta.
  • Indagar, solicitar una mayor información, especialmente si lo que hemos escuchado nos parece ambiguo o puede ser interpretado de modos diversos.
Nos plantea también la diferencia entre indagar y proponer. Al proponer nos referimos a nuestras propias inquietudes, desde las cuales lanzamos experiencias, opiniones, acciones, etc. Al indagar por el contrario lo que buscamos es conocer mejor al otro. “La indagación es un hablar a servicio de la escucha del otro”.

Indagar y proponer no son dos acciones equilibradas. Basta con ver los debates en la tele para estar de acuerdo con lo que Rafael nos plantea “La gran mayoría de las personas cuando habla suele hacerlo para proponer ... tendemos a ser más propositivos. Esto nos obliga a colocar un énfasis mayor en destacar la importancia de la indagación”.

Indagar es abrirse a los demás, aceptar que nuestras propuestas puedan ser modificadas a través de las propuestas de los demás “Uno de los rasgos de una proposición rigurosa es no aspirar a confundirse con la verdad, es saberse provisoria, estar dispuesta a su revisión ... toda proposición es siempre conjetural”.

Nos quedan dos caminos posibles, vivir la vida por el camino de la proposición o por el de la indagación. Si optamos por la segunda opción, estaremos más dispuestos a revisar nuestras interpretaciones, veremos cada encuentro como una oportunidad de aprender, de ser transformados, de estar abiertos al asombro. Y al mostrarnos más abiertos, los demás se verán también más estimulados a abrirse ante nosotros, a generar mejores modalidades de convivencia.

Rafael menciona una frase de Peter Drucker “la fuente de errores más común en las decisiones de management es el énfasis de encontrar la respuesta correcta en vez de buscar las preguntas adecuadas”.

El segundo libro es “el arte de saber escuchar” de Francesc Torralba (Ed Milenio). Con un estilo un poco diferente, Francesc propone ideas similares a las de Rafael. Como muestra, solo un par de citas “la persona discreta y profunda, sobria en las formas pero, sutil en sus análisis, se hace escuchar sin pretenderlo” “la persona que practica la escucha se hace amar, se convierte en una persona amable, deseada en los círculos sociales, estimada por ella misma”.

lunes, enero 26, 2015

Nueva web sobre conversaciones con clientes

Acabo de publicar una nueva web, www.conversandoconclientes.com

Es un proyecto en el que llevo trabajando hace un tiempo. La idea es crear un espacio con información y propuestas formativas relacionadas con las conversaciones con los clientes y las posibilidades que de ellas se derivan.

Todos los contenidos, comentarios y propuestas serán bienvenidas, especialmente aquellos que me ayuden a mejorar el lugar.

jueves, enero 22, 2015

Próximo taller de conversaciones con clientes


Nueva convocatoria abierta del taller de conversaciones con clientes, el próximo jueves 19 de febrero en Bilbao, (Arbat, Ribera de Botica Vieja 21, Deusto). Continúo con la experiencia desarrollada en junio pasado, con la misma idea base: invertir en conversaciones de calidad es rentable porque de ellas surgirán excelentes ideas con las que podremos avanzar.

El taller está pensando tanto para personas que tienen relación habitual con clientes, y que desean mejorar el modo como ahora conversan, como para otras personas que realizan trabajos alejados de sus clientes y que piensan que es una buena idea integrar la voz de estos a su tarea.

Realizaremos dos tipos de ejercicios:

  1. Pensar en el tipo de conversaciones que nos gustaría desarrollar: ¿con quién conversar?, ¿para qué objetivos?, ¿cómo acceder?, ¿cómo iniciar la conversación?, ¿cómo desarrollarla, estimularla?, ¿cómo cerrarla?, ¿qué haremos después?, ...
  2. Observarnos en la conversación. Realizar conversaciones simuladas que grabaremos en video y que nos permitirán observarnos y mejorar el modo como conversamos.

Trabajaremos desde las 9:00 hasta las 14:00 en un grupo máximo de 10 personas. El coste de la asistencia al taller es de 80 euros.

Para apuntarse basta un email a germangomez@m-custom.com

viernes, enero 16, 2015

Objetivo ambicioso: década del empleo juvenil

Esta mañana, desayuno postnavideño organizado por la Fundación Novia Salcedo para hablar de empleo juvenil, 43% de desempleo en la CAPV. Muchos son los elementos implicados, desde los modelos de empresa, el sistema educativo, las políticas públicas y también factores culturales. Muchas cosas de esas que no se cambian apretando un botón.

Begoña Etxebarria nos ha insistido en la necesidad de concienciar. Muchas cosas han cambiado durante los últimos años y no todo el mundo parece darse por enterado. El mundo educativo que habla de competencias pero no las incorpora en el sistema de evaluación, las empresas que –salvo excepciones- andan a lo suyo, la administración ...

En esta labor de concienciación, la fundación se ha planteado un reto de esos que suenan a bilbainada: proyecto Pegasus, conseguir que Naciones Unidas declare la década del empleo juvenil. No es sencillo el objetivo, y tampoco será la solución definitiva del problema, pero merece la pena apoyar.

Dejo aquí un link para apoyar la campaña.

lunes, diciembre 29, 2014

Las madres no necesitan mirarte a la cara

Julen ha publicado un extenso post sobre un comentario mío ante otro post suyo anterior. El tema es la utilización del término “conversar” para acciones diferentes: conversar entre personas cara a cara, conversar entre personas a través de elementos tecnológicos (teléfono, ordenador, móvil, etc.), conversar de personas con máquinas (por ejemplo cuando programamos un equipo) y conversar de máquinas entre sí (más bien intercambio de datos).

Lo primero agradecerle a Julen el post, tanto por el hecho en sí como porque vamos desarrollando nuestras conversaciones privadas, nuestros pensamientos, a partir de las conversaciones y reflexiones de los demás, y la propuesta de Julen es muy interesante.

Comenta una distinción que me parece muy razonable:
Creo que en primer lugar, antes que la tecnología, tenemos que considerar la actitud de las partes que conversan. Supongamos por ejemplo a una madre que tiene a su hijo estudiando en Australia y que acostumbra a “conversar” con él vía WhatsApp. El “alma” que hay puesta en la conversación puede superar las limitaciones de la falta de lenguaje no verbal.

Totalmente de acuerdo con el comentario. Pero las madres (y los padres también en alguna medida) son un caso extremo porque conocen muy bien a sus hijos/as. La cuestión es distinta cuando pretendemos conocer a alguien de quién tenemos escasas o nulas referencias previas.

Aprovecho para homenajear a madres, padres, abuelas, maridos, sobrinas, novios, amantes, compañeros, amigos, clientas y en general a todas las personas que se conocen bien y necesitan poca conversacion para entenderse. Y también repetir mis buenos deseos para el nuevo año que está a punto de comenzar. ¡Buenas conversaciones para el 2015!

PD: La foto es de mi album familiar

jueves, diciembre 18, 2014

Buenas conversaciones para el 2015

Con motivo de la conferencia de Ermua, acabo de releer a Rafael Echeverría, “Ontología del Lenguaje”. Rafael hace mucho hincapié en el poder generativo del lenguaje:
“Sustituimos la antigua interpretación descriptiva del lenguaje por lo que llamamos interpretación generativa. Debido a que el lenguaje no es pasivo; debido a que el lenguaje es acción, este genera permanentemente nuevas realidades. Nosotros los seres humanos ... creamos el mundo con nuestras distinciones lingüísticas, con nuestras interpretaciones y relatos y con la capacidad que nos proporciona el lenguaje para coordinar acciones con otros”
A partir de esta idea, y dado que estamos en momentos de proponer buenos deseos para el año que va a comenzar, se me ocurre lanzar los míos del siguiente modo:
  • Buenas conversaciones que nos ayuden a encontrar un mejor sentido a las situaciones y hechos de nuestra vida.
  • Buenas conversaciones que nos ayuden a coordinarnos mejor en las acciones que desarrollamos con otras personas.
  • Buenas conversaciones para detectar nuevas posibilidades de acciones a realizar y de personas con las que colaborar en estas acciones.
  • Y buenas conversaciones que nos ayuden a mejorar el modo como conversamos con los demás y con nosotros mismos.

viernes, diciembre 12, 2014

Reflejar el trabajo de los equipos

El miércoles estuve en la presentación del programa de Coaching de Equipos, Bilbao 2015, organizado por María Carrascal. Interesante reflexión sobre el funcionamiento de los equipos y sus posibilidades de mejora a través de la acción de los coaches o entrenadores.

La idea base es que tanto las personas como los grupos, en ocasiones, no somos conscientes de nuestra propia realidad y nos viene bien que alguien externo actúe como un espejo que nos refleje lo que somos para poder mejorarlo, tanto en la definición de la tarea como en las relaciones y los hábitos que, con el paso del tiempo hemos creado.

La tarea de reflejar es delicada. Comentaba Maru Sarasola que si el trabajo de un coach se mantiene por mucho tiempo, se acaba convirtiendo en alguien más del grupo con lo que se integra en él, pierde la capacidad de reflejar.

viernes, diciembre 05, 2014

Video y presentación de la conferencia sobre conversaciones

Dejo aquí la grabación en video (calidad no muy buena) y presentación de la conferencia del pasado martes en Ermua.

No se ve en la grabación a quiénes estaban detrás de la cámara. Gente joven, la mayoría emprendedores en proyectos con una fuerte carga de innovación. Algunas de las preguntas finales se relacionaron con una cuestión importante: ¿qué puedo hacer para conversar con quién no me conoce y no tiene, en principio, ningún interés en conversar conmigo? Es una pregunta que se repite y a la que suelo contestar del mismo modo: es posible, solo hace falta pensar en lo que la conversación podría aportar a la/as personas con las que deseamos conversar. En otras palabras, ¿qué beneficios pueden obtener de perder un poco de tiempo con nosotros/as?.












lunes, noviembre 24, 2014

Sobre máquinas y emprendedores

El pasado sábado estuve en Getxo Blog, una reunión de blogeros que se organiza todo los años gracias a la energía de algunos de ellos, como Mikel Agirregabiria. Agradecer a Isabel Sanchez que me lo recordara, que ha sido muy interesante.

Compartíamos el hecho de tener blogs pero poco más, un grupo muy heterogéneo. Había frikis, niños grandes traviesos, dedicados a meter el dedo en el la pantalla y las ideas ajenas. También gente del mundo de la gastronomía y del aceite. Han tenido el detallazo de montar una degustación de aceite, con unas muestras de diferentes tipos, entre ellos un aceite recién exprimido, hace solo unos pocos días. Hoy he entendido el motivo por el que las aceitunas maduras cogidas del árbol me sabían tan distintas del aceite al que estoy acostumbrado. También mujeres que cuentan y que se obligan a sí mismas al consenso (la mayoría no es suficiente). Y otras muy diversas tribus digitales...

Y gente del mundo de la educación. Me gustó mucho la ponencia de Sonia Prieto González y Teresa García Oviedo hablando de la importancia de trabajar los valores del emprendimiento en la escuela desde una edad temprana. Emprender, aceptar riesgos, desarrollar proyectos, no es solo una tarea de jóvenes sin posibilidades de encontrar un trabajo por cuenta ajena; es una tarea de toda la sociedad.

Frente a esta idea, me resulto inquietante la presentación de Gorka Jakobe Palazio hablando de la internet de las cosas, un futuro lleno de máquinas inteligentes interconectadas que van a generar en 20 años una cifra de negocio (no la apunté) de no sé cuántos trillones de dólares.

Me quedé con dos preguntas que no pude formular. La primera, ¿cómo se calcula el valor de un negocio dentro de veinte años si los cálculos publicados para dentro de un año son tan poco certeros?. Y sobre todo, ¿qué aporta a nuestra capacidad de emprender, de desarrollar nuevos proyectos el hecho de que nuestro cubo de la basura tenga un chip que le decida por nosotros cómo clasificar nuestros detritus?. Como decía Groucho Marx, “que paren el mundo que me bajo”.

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