miércoles, enero 28, 2009

Velas y mentiras



Todo el fin de semana sin luz, desde el viernes a la noche hasta el domingo por la tarde. Mi casa no está preparada, todo funciona con energía eléctrica. Me podía haber ido pero decidí quedarme; una radio a pilas, latas de conserva, una linterna y el cajón de las velas.

Las velas te llevan al pasado; con ellas vivían nuestros tatarabuelos. La mente funciona distinto entre velas; todo sombras, zonas oscuras. La luz eléctrica pone todo a la vista, crea la ficción del día en la noche. Las sombras dan miedo, nunca sabes que peligros puede surgir.

Hace unos día acabé de leer el libro de de Eduardo Punset “Por qué somos como somos”. Muy interesante, un montón de respuestas simples a preguntas complejas. Las respuestas casi nunca son definitivas, pero las de Eduardo lo parecen. A mi me generan una doble sensación de alivio y vacío: “tantas vueltas para esto”.

Cuenta por ejemplo los motivos por los que los seres humanos hemos aprendido a mentir. El resto de animales no mienten –excepciones habrá- pero el “homo sapiens” sí. Todo tiene su explicación, necesitamos mucho tiempo y muchos cuidados para que nuestro voluminoso cerebro madure y estos cuidados no los puede suministrar únicamente un progenitor, son necesarios los dos. A los machos lo que nos gusta es ir fecundando hembras en celo allá donde estén, sin preocuparnos de más, y las hembras no tienen más remedio que engañarnos para que no las abandonemos. Nos hacen creer que están siempre en celo y no las abandonamos … y de paso ayudamos a cuidar a la prole.

Explica también Eduardo como el proceso de enamoramiento dura tres años, que es el tiempo en que se segregan en nuestro cerebro unas determinadas substancias. A los tres años tenemos que empezar de nuevo, aunque no es obligatorio cambiar de objetivo, nos podemos reenamorar de la misma persona.

Este tipo de explicaciones podrán ser muy científicas pero son tristes. Es mucho más bonito pensar en los valores positivos, la familia, la entrega, etc. Es como la religión; pensar en nuestra existencia sin una expectativa de vida después de la muerte es triste. Comenta Eduardo que, a pesar de que no existe ninguna evidencia de la creación de la vida como resultado de una acción externa, casi la totalidad de la población del planeta lo cree firmemente.

La vida sin una dosis de ficción no tiene sentido, no se puede vivir entre sombras sin explicaciones. ¡Viva la literatura!.


PD: Por cierto, habla también de la música, todos podemos ser unos músicos aceptables si lo trabajamos un poco, preferentemente desde niños. Y que la práctica de la música mejora nuestra mente en su conjunto. No hay excusa, nos podemos olvidar de la frase: “es que yo tengo muy mal oído”.

11 comentarios:

C.Ruiz dijo...

Germán,
No me digas que al final somos nosotras las introductoras de la mentira...es que no nos libramos de nada...este Punset me caía bien, pero ahora no se :-)

Iñaki Murua dijo...

Se puede mejorar el sentido musical, pero es cierto que algunos/as tienen unas auténticas "orejas", Germán ;-)

Germán dijo...

Yo no lo interpreto así Celia, la mentira viene de la biologia de las mujeres y de los hombres en partes iguales. Y no lo dice Punset, el solo lo recoge de otro científico.
Orejas existen pero no son incorregibles. El problema es que cuando alguien dice que tiene una oreja en vez de oido parece como algo inevitable, un destino sin posible corrección. Es como si alguien que no sabe leer (porque no ha tenido la oportunidad de aprender obviamente) dice que tiene mala vista. Todos podemos leer y todos podemos cantar o tocar un instrumento, aunque no todos podemos ser acádemicos de la lengua ni solistas musicales.

JJAMLO dijo...

Amigo German : Después de leer el "intrigante", por no denominarlo "elucubrante" libro (¿ensayo?) de Punset, titulado :El Viaje a la felicidad, no me extraña nada el comentario que te sugiere (también a otros "recomentarista" (valga el palabro ajeno al DRAL).
Al margen del disparado "ego" de Punset, me entusiasma su rico y fluido léxico para elucubrar sobre el "cerebro" humano con exultantes descripciones tintadas de pretendido cientifismo.
Si te ha gustado su libro que citas te recomiendo que leas el que te cito que él subtitula como "las nuevas claves científicas", se supone que para que vayas bien pertrechado en "Tu viaje a la felicidad".
En cualquier caso es "mosqueante" que nuestro Eduardo Punset, a lo largo del libro, nunca nos dice o define el contenido de lo que él denomina con artículo determinado "la felicidad".
Tal vez sea por que "la felicidad" no puede ser sino "indefinida e indefinible" por ser "un concepto relativo", es decir que "para cada ser viviente:humano,animal,vegetal...)la felicidad será diferente y diversa a lo largo de su propio ciclo vital. ¿O no?.

Germán dijo...

El libro al que te refieres Jose Julio está leido y comentado en este mismo blog en mayo del 2006.
http://paraquesirvenlosclientes.blogspot.com/2006/05/todas-las-decisiones-son-emocionales.html

Desde mi punto de vista, Punset no es un científico sino un divulgador. Explica lo que otros han estudiado.
La felicidad es un termino subjetivo, yo diría que personal, pero algunas sus claves son comunes, y de muchas de ellas si que escribe Punset, desde mi punto de vista con muy buen criterio.

JJAMLO dijo...

Amigo German : Me temo que el ciudadano Punset, aunque acepte todo como buen encajador, haría un "cierto gesto" ante el término de "divulgador, es decir, difusor o publicista de tales ideas entre el "vulgo o plebe indocta", con el que tú le calificas...etc.
En el libro aludido, o muy mal lo he leido,al margen de sus alusiones socorridas a otros científicos o investigadores, para su propósito,o mantiene de forma asertiva su concepción tanto del pensamiento como producto de la enegía combinada de las células cerebrales (filosóficamente expresiones paridas,sin aludiones científicas, por el materialismo puro de Marx y Hengels).
Le veo más como un "creativo ensayista" que aprovecha las sugestivas investigaciones de otras
mentes que investigan la materia tangible en busca de su origen y finalidad sin entrar a interpretar si de ahí surge el pensamiento, el amor, la amargura, el saber, el ser, el alma, l,élan vital que dirián los franceses...etc.
Distribuir entre el bulgo esta más cerca de nuestros escritos...¿O no?.
Punset, evidentemente,no es un científico ni lo pretende; se apoya en otros, que seránlo, para dejar volar su imaginación y creatividad intelectual..., que es lo que a mi me gusta de sus escritos, al margen de mi acuerdo o no con sus múltiples asertos cuasi-dogmáticos; con sus enfoques podría crear una nueva religión...etc.¿O sí?.

Germán dijo...

Tienes razón José Julio, Punset no es solo divulgador; propone opiniones a partir de sus interpretaciones de las nuevas teorías científicas y también de sus propios planteamientos previos.
Y como afirmas, eso es parte de su atractivo.

No tengo tan claro que pretenda crear una nueva religión, o por lo menos tal como yo entiendo (seguro que de modo imperfecto) este término. Para mi, una religión es un conjunto de creencias que se trabajan de modo colectivo. Es un club en el que se comparten creencias; tienes que aceptarlas para poder entrar.
Para mi las ideas de Punset son de uso exclusivamente personal. Yo comparto el materialismo Marxista del que hablas, pero no necesito juntarme con otras personas para reafirmar mis ideas. Mucho menos desautorizar a nadie por no compartirlas.

Lo que habría que crear es una "No Religión", que ya tenemos demasiado pasado y presente de grupos humanos que se excluyen entre si por no compartir convicciones religiosas. No hay más que mirar para el borde Este del mar Mediterraneo.

maribel dijo...

Yo estoy con "El alma está en el cerebro" de Punset, que seguro has leído y tal vez comentado ya en este blog. Nos refresca teorías, compila lo que dicen otros, propone...no siempre estamos de acuerdo y es verdad que falta algo de magia, pero es interesante saber más sobre el lenguaje, el aprendizaje, la creatividad..., no encuentro respuestas, me interesan las preguntas que me plantea su lectura.
Dices: "la mente funciona distinto entre velas", viva la literatura!

Germán dijo...

Si Maribel, ¡que viva la literatura!, que sino vaya aburrimiento.

miguel dijo...

Cuando dices mentira te refieres en concreto a la infidelidad, ¿no? ¿Será esa es la mentira-pecado original...?
A mi me contaron eso como una teoría científica refutada. "La teoría del gen egoísta": El macho puede emitir su semen a discreción y fecundar cuantas hembras se le pongan a tiro. Cuantas más fecunde, más probabilidades tienen sus genes de perpetuarse. La hembra fecundada tiene un periodo más o menos largo, según la especie, en el que no puede volver a procrear. Debe elegir un macho fuerte y sano, que le va a dar descendientes fuertes y sanos que van a tener más probabilidades de reproducirse. Así que cuando cree haberlo encontrado no lo suelta... hasta que aparezca otro mejor! Todo se reduce a un simple estudio del periodo de maduración del producto y al cálculo de probabilidades…

Con los comentarios de JJAMLO, y mientras escucho Parsifal, pienso en otra conducta habitual del ser humano que no creo que tengan el resto de las especies.
Juzgar y prejuzgar (que es absurdo) las obras ajenas, en lugar de asistir a ellas neutralmente y, simplemente, disfrutar o no. A un amigo no le gusta Wagner, porque es efectista y abusa de los metales... Yo creo que es una pena no poder disfrutar con una música tan maravillosa. En realidad es lo mismo que hago yo ahora. ¡¡¡JUZGADO JUZGAR!!!

Tú, Germán, tienes que crear una ONG. Ya tengo el nombre: "Músicos sin orejas”.

maribel dijo...

Tal vez algunos no tienen gen egoista, que se lo digan a Sandor Marai. Por cierto, su libro más famoso "el último encuentro", en realidad se titula " A la luz de las velas", fué en lo primero que pensé al leer tu post Germán.
Tienes razón Miguel, cuando algo nos gusta, queremos que lo disfruten los demás. En "Los Buddenbrook"de Thomas Mann, un virtuoso del piano, dice de Wagner "!esto no lo toco! Esto no es música"...aunque más adelante "comenzó a surgir en su interior una pasión cada vez más fuerte por aquel arte".
Viva la música, si es en compañía de la literatura mejor, ¿Qué tal "De orejas a músicos" para esa ONG..

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